El día martes, camino al práctio de anatomía, escuché Unicornio en el colectivo que me llevaba. Hace un par de meses que no escucho a Silvio y al oirlo por casualidad se me ocurrió escribir sobre mi relación con él.Conocí su arte por un casete que llevo mi hermana a la casa, era el álbum Unicornio , eso fue cuando tenía como 8 años y la verdad no me gustó, no entendía las letras y la música no me llamaba la atención, excepto por "La primera mentira" que tiene una melodía muy llamativa. Recuerdo que me enojé con mi hermana, y yo en un acto de venganza le rompí la carátula y la cinta de su casete original.
Después a los 12 años, a través de un amigo que ya no está aquí conmigo, volví a escucharlo en un disco pirata recopilatorio, pero esta vez entendí un poco más las letras de las canciones, me gustaron las melodías, sentí la música y me emocionó. "Ángel para un final" era nuestra canción Tiempo después mi amigo murió, fue mi primera pérdida, aunque no lloré, significo mucho para mi. Me alejé de Silvio por un tiempo, porque él era el nexo entre Silvio y yo y porque me recordaba a mi amigo y me entristecía. Pasaron muchas cosas durante ese periodo de tiempo sin Silvio que sirvieron para reencontrarme con él y así fue. Comencé a escucharlo nuevamente y ahora entendía lo que querían decir sus canciones, incluso llegue a llorar cuando escuché por primera vez:
Debo partirme en dos
No se crean que es majadería.
Que nadie se levante aunque me ría.
Hace rato que vengo lidiando con gentes
que dice que yo canto cosas indecentes.
Te quiero, mi amor,
no me dejes solo.
No puedo estar sin ti
mira que yo lloro.
¿No ven?, ya soy decente: me fue fácil.
Que el público se agrupe y que me aclame.
Que se acerquen los niños, los amantes del ritmo.
Que se queden sentados los intelectuales.
Debo partirme en dos.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar
y no importa la suerte
que pueda correr
una canción.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar,
y no importa que luego
me suspendan la función.
Yo también canté en tonos menores.
Yo también padecí de esos dolores.
Yo también parecía cantar como un santo.
Yo también repetí en millones de cantos:
Te quiero, mi amor,
no me dejes solo.
No puedo estar sin ti
mira que yo lloro.
Pero me fui enredando en más asuntos
y aparecieron cosas de este mundo:
«Fusil contra fusil», «La canción de la Trova»;
y «la era pariendo» se puso de moda.
Debo partirme en dos.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar
y no importa la suerte
que pueda correr
una canción.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar,
y no importa que luego
me suspendan la función.
Yo quería cantar encapuchado
y después confundirme a vuestro lado
aunque así no tuviera amigos y citas
y algún que otro favor de una chica bonita.
Pero te quiero, mi amor,
no me dejes solo.
No puedo estar sin ti
mira que yo lloro.
No voy a repetir ese estribillo.
Algunos ojos miran con mal brillo
y estoy temiendo ahora no ser interpretado:
casi siempre sucede que se piensa algo malo.
Debo partirme en dos.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar
y no importa la suerte
que pueda correr
una canción.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar,
y no importa que luego
me suspendan la función.
Quizás fue porque estaba en "mis días" que las lágrimas cayeron de mis ojos, pero los que me conocen, mis amigos, saben que soy muy sensible y que no me da vergüenza reconocerlo y hacerlo en público. Pero hay algo en es canción que me emociona. Me gusta porque el tema principal no es el amor, me gusta porque no es romántica, me gusta porque tiene un poco de ironía, me gusta porque que cuenta una historia que en cierto modo me identifica. Y a pesar de que el título se presta para bromas es mi favorita de Silvio Rodriguez. De repente pienso en los títulos de mis canciones preferidas y son bien feos: "Debo partirme en dos" y "Me arrendé" de Los tres.
Otra canción que rescato es "La gaviota". Mi abuelo me decía así de chica, pero a mi no me gustaba. Esta canción la escuché del casete que rompí (de lo cual me arrepiento demaciado, si alguien me hubiera hecho eso a mi le quitaría el saludo y la mirada para siempre, admiro mucho mi hermana por no enojarse tanto conmigo) y no me había llamado la atención, la encontraba fome. Era chica y no sabía de música, estaba en la etapa Cachureos. Con mi amiguito la volví a escuchar y después de eso me gustaba que me dijeran gaviota. Ahora es uno de los tantos nombres que tengo y es por esta canción:
No se crean que es majadería.
Que nadie se levante aunque me ría.
Hace rato que vengo lidiando con gentes
que dice que yo canto cosas indecentes.
Te quiero, mi amor,
no me dejes solo.
No puedo estar sin ti
mira que yo lloro.
¿No ven?, ya soy decente: me fue fácil.
Que el público se agrupe y que me aclame.
Que se acerquen los niños, los amantes del ritmo.
Que se queden sentados los intelectuales.
Debo partirme en dos.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar
y no importa la suerte
que pueda correr
una canción.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar,
y no importa que luego
me suspendan la función.
Yo también canté en tonos menores.
Yo también padecí de esos dolores.
Yo también parecía cantar como un santo.
Yo también repetí en millones de cantos:
Te quiero, mi amor,
no me dejes solo.
No puedo estar sin ti
mira que yo lloro.
Pero me fui enredando en más asuntos
y aparecieron cosas de este mundo:
«Fusil contra fusil», «La canción de la Trova»;
y «la era pariendo» se puso de moda.
Debo partirme en dos.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar
y no importa la suerte
que pueda correr
una canción.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar,
y no importa que luego
me suspendan la función.
Yo quería cantar encapuchado
y después confundirme a vuestro lado
aunque así no tuviera amigos y citas
y algún que otro favor de una chica bonita.
Pero te quiero, mi amor,
no me dejes solo.
No puedo estar sin ti
mira que yo lloro.
No voy a repetir ese estribillo.
Algunos ojos miran con mal brillo
y estoy temiendo ahora no ser interpretado:
casi siempre sucede que se piensa algo malo.
Debo partirme en dos.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar
y no importa la suerte
que pueda correr
una canción.
Unos dicen que aquí,
otros dicen que allá
y sólo quiero decir,
sólo quiero cantar,
y no importa que luego
me suspendan la función.
Quizás fue porque estaba en "mis días" que las lágrimas cayeron de mis ojos, pero los que me conocen, mis amigos, saben que soy muy sensible y que no me da vergüenza reconocerlo y hacerlo en público. Pero hay algo en es canción que me emociona. Me gusta porque el tema principal no es el amor, me gusta porque no es romántica, me gusta porque tiene un poco de ironía, me gusta porque que cuenta una historia que en cierto modo me identifica. Y a pesar de que el título se presta para bromas es mi favorita de Silvio Rodriguez. De repente pienso en los títulos de mis canciones preferidas y son bien feos: "Debo partirme en dos" y "Me arrendé" de Los tres.
Otra canción que rescato es "La gaviota". Mi abuelo me decía así de chica, pero a mi no me gustaba. Esta canción la escuché del casete que rompí (de lo cual me arrepiento demaciado, si alguien me hubiera hecho eso a mi le quitaría el saludo y la mirada para siempre, admiro mucho mi hermana por no enojarse tanto conmigo) y no me había llamado la atención, la encontraba fome. Era chica y no sabía de música, estaba en la etapa Cachureos. Con mi amiguito la volví a escuchar y después de eso me gustaba que me dijeran gaviota. Ahora es uno de los tantos nombres que tengo y es por esta canción:
La gaviota
Corrían los días de fines de guerra
y había un soldado regresando intacto:
intacto del frío mortal de la tierra,
intacto de flores de horror en su cuarto.
Elevó los ojos, respiró profundo,
la palabra cielo se hizo en su boca
y como si no hubiera más en el mundo
por el firmamento pasó una gaviota.
Gaviota, gaviota, vals del equilibrio,
cadencia increíble, llamada en el hombro.
Gaviota, gaviota, blancura del lirio,
aire y bailarina, gaviota de asombro.
¿A dónde te marchas, canción de la brisa,
tan rápida, tan detenida,
disparo en la sien y metralla en la risa,
gaviota que pasa y se lleva la vida?
Corrían los días de fines de guerra,
pasó una gaviota volando, volando
lento, como un tiempo de amor que se cierra,
imperio de ala, de cielo y de cuándo.
Gaviota, gaviota, vals del equilibrio,
cadencia increíble, llamada en el hombro.
Gaviota, gaviota, blancura del lirio,
aire y bailarina, gaviota de asombro.
Corrían los días de fines de guerra,
pasó una gaviota volando
y el que anduvo intacto rodó por la tierra:
pasó una gaviota volando
y el que anduvo intacto rodó por la tierra:
huérfano, desnudo, herido, sangrando.
Me gusta Silvio no sólo porque me recuerda a una persona o por el tema sentimental, sino porque es un gran músico y un gran poeta, que a pesar de su tendencia política es reconocido por los que no comparten sus ideales. Ha escrito centenares de canciones y todas con algo distinto aunque quizás digan lo mismo. Puede escribir sobre cosas tan tontas (de un lapicero azul escribió mi unicornio azul) y hacerlas bellas palabras.

1 comentario:
MM...
primera vez q te comento xD
yap
ahi esta mi blog q hace poco lo hice xD
chauu
saludos
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